Política…voy a poner de manifiesto mi ignorancia a ver si algún bloguero me ilumina…
Para que te contraten en cualquier empresa, (y no digamos para dirigirla…) en un puesto de mediana calidad, necesitas, una licenciatura, master especializado en la actividad que vas a llevar, experiencia, un millón de cursillos, idiomas, informática…saber trabajar en equipo…etc…
¿Alguien me puede explicar cómo es posible que para dirigir un país no sea necesaria ningún tipo de experiencia ni formación previa en NADA? No digo ya formación universitaria, pero sí formación de algún tipo, en la materia sobre la que se van a tomar decisiones…economía, política exterior, sanidad, educación….medio ambiente…
Sé que hay técnicos que asesoran a los políticos. Bien, pues yo quiero de ministro al técnico que más sabe y ese, que forme equipo con el resto.
Entiendo que cualquier español debe poder tener acceso a la política. Pero de la misma manera que a la medicina. Cualquier español debe poder ser médico, pero no te puedes montar una consulta sin tener la titulación pertinente (bueno sí puedes, pero es ilegal)
¿No hay en España gente preparada suficiente o al menos con demostrada habilidad en cada campo al que se refieren los ministerios para ser candidatos y elaborar un verdadero plan de actuación eficiente y con alguna garantía de éxito?
O los ministros, en general, son verdaderos renacentistas, sabios en todas las disciplinas del saber, o señoras y señores, la peña que está dirigiendo el país no tiene ni idea de lo que hace y actúa sin demostrada pericia en su campo, limitándose a seguir la famosa ley de “prueba- error”.
¿Es posible que el grupo de personas que elabora una ley de educación no haya dado una clase en su vida?¿Que los que dirigen la economía nacional no hayan tenido en su vida ni una pequeña empresa?¿Que los que se ocupan del trabajo no hayan sido ni encargados de personal del Mc Donald’s? ¿A qué se dedicaban mis políticos antes de dirigir el país?
Estoy cansada de colores y lateralidades, que si izquierda si derecha que si rojo o azul. Una forma más de llamar al borreguismo y el fanatismo futbolero (que está muy bien para pasar el tiempo, ojo, que yo también soy de mi equipo…como la que más) pero que para la política me parece cutre, trasnochado y cutre (¿..lo había dicho ya?)
Quiero un partido que me de una mínima garantía de que será capaz de llevar a buen término su programa electoral. ¿De qué me sirven las intenciones si la gente que lo tiene que hacer realidad no tiene ni las más remota idea ni experiencia en absolutamente nada?
Sin ánimo de ofender a ningún político/a, que no tienen más culpa que los que los hemos puesto ahí. Os lanzamos ahí, al parlamento, leyendo vuestros sueños de futuro, vuestras promesas, sin preocuparnos de si estábais realmente preparados para cargar con esa responsabilidad.
Estoy convencida de que los que se enriquecen a costa de su puesto son una minoría y que la mayoría quiere poner todo lo que tiene a servicio del país. Por otra parte, me consta, que el azar (porque las leyes, no, y nosotros, los votantes, tampoco, para ser sinceros…) ha puesto a algunos en el lugar adecuado según su experiencia y que estos a su vez, han colocado a otros también en el lugar para el que están preparados, pero ¿no debería ser esta la norma y no la excepción?
Mientras tanto, yo por mi parte, me dedico al “sálvese quien pueda”.
Voto al que me parece más eficiente en cada momento para el bienestar de mi país…pero por dentro algo me dice que los epañolitos, aún con nuestros complejos, somos capaces de dar mucho más en nuestra forma de montarnos las cosas del gobierno…
Tenemos el mejor clima, la mejor comida, el idioma más fácil de leer, siesta, buenos médicos, somos uno de los países más solidarios y tenemos además unos artistas maravillosos…¿no podríamos ser la envidia y no el hazmereir de la comunidad internacional?
Por favor, que venga alguien y me haga cambiar de opinión o pensaré que tengo razón.

octubre 28, 2010 a las 7:02 pm |
Wow Ana, (voy a escribir en mexicano) Qué talento para escribir! Tu discertación no es más que una de las tantas voces que no sólo los españoles, sino los mexicanos y tantos otros países latinoamericanos, expresan. Sin embargo también duele decirlo pero aquello que el pueblo tiene a los gobernantes que merece, nos invita también a reflexionar. ¿Hasta dónde podemos y debemos los ciudadanos participar activamente en la correcta elección de nuestros gobernadores..? O será que la democracia como la conocemos debería poder re-inventarse…
En fin, salud con una buena taza de café (UGO por supuesto) que este tema está para eso, para una buena plática de café.
Por acá ya los extrañamos!!
Un fuerte abrazo.
octubre 28, 2010 a las 7:10 pm |
[...] This post was mentioned on Twitter by el Pacto and Patricia Pozuelo, el Pacto. el Pacto said: me voy a mojar un poco… http://bit.ly/bUj7yr [...]
octubre 28, 2010 a las 7:11 pm |
Gustavo! qué pena que estéis lejos para ese café (UGO, por suspuesto..;) …por mi parte, lo dejo pendiente para la próxima ocasión…ojalá y llegue antes de lo que esperamos…
En cuanto a lo que dices, en efecto….nos da para una larga conversación…y de nuevo, estamos de acuerdo…
Lo dicho amigo, que sea hasta pronto.
octubre 28, 2010 a las 9:35 pm |
Todo empezó el día que delegamos absolutamente nuestro poder en un voto cuatrianual. La política es algo demasiado importante como para dejarla en manos de los políticos, dice el manido dicho. Cada acción es política. Y las nuestras también. La política empieza en tu casa, pasa por tu calle, refresca el barrio y alumbra una ciudad nuva. Pero claro, creo que no hablamos de lo mismo: yo estoy hablando de política viva, y aquí se habla de política de partido, tal vez( y sólo tal vez) necesaria, pero sólo tiene sentido si la otra POLÍTICA vuelve a donde nació,allí donde todxs decidimos,que no es exactamente lo mismo que votar.
octubre 29, 2010 a las 12:26 pm |
Antes de nada, buen post. Luego, tienes razón en gran parte, se pone de ministro a casi cualquiera, tenga idea de la materia o no, pero visto lo que se cobra, y las repercusiones casi en su totalidad que conlleva que poca gente quiera. Aún así, tenemos al menos 2 catedráticos como ministros y la última reforma ha sido muy buena. Y en materia electoral, para qué intentar mejorar el país a largo plazo, que es lo que importa, si cada 4 años hay que presentar resultados a corto plazo que nos llevan a un futuro sin planificar? Besitos, que sé que estoy algo perdido